Trabajar por cuenta propia implica tomar muchas decisiones: invertir en herramientas, digitalizar procesos, contratar, mejorar un local o buscar nuevas formas de hacer crecer el negocio.

 

En algunos de esos momentos, las ayudas para autónomos pueden facilitar una inversión o hacer más asumible un proyecto.

 

El problema suele ser encontrar las que realmente encajan.

 

Las convocatorias pueden depender de la comunidad autónoma, la actividad, la inversión prevista o el momento en el que se encuentra vuestro negocio. Por eso no existe una única ayuda que sirva para todos los trabajadores autónomos.

 

Entender los principales tipos de apoyo es un buen punto de partida para saber dónde buscar.

 

 

¿Qué ayudas puede solicitar un autónomo?

 

Las ayudas para autónomos pueden responder a necesidades muy diferentes.

 

Algunas están pensadas para facilitar inversiones. Otras se centran en digitalización, contratación, eficiencia energética, modernización o determinados perfiles de trabajadores por cuenta propia.

 

También existen programas específicos según el territorio o el sector.

 

Por eso, antes de buscar una convocatoria concreta, conviene responder una pregunta sencilla:

 

¿Qué queréis conseguir con la ayuda?

Partir de esa necesidad permite reducir mucho la búsqueda.

 

 

Tipos de ayudas para autónomos según vuestro objetivo

 

  1. Ayudas para invertir en el negocio

Las ayudas a la inversión para autónomos pueden resultar útiles cuando necesitáis modernizar o mejorar vuestra actividad.

 

Dependiendo de la convocatoria, pueden contemplarse inversiones relacionadas con maquinaria, equipamiento, instalaciones u otras mejoras productivas.

 

La clave está en distinguir entre un gasto habitual y una inversión que pueda considerarse subvencionable.

 

También es importante comprobar cuándo puede iniciarse la inversión. En determinadas líneas, realizar el gasto antes de la fecha permitida puede dejarlo fuera de la subvención.

 

Si tenéis prevista una inversión importante, conviene revisar las posibles ayudas antes de comprometer el gasto.

 

  1. Ayudas para la digitalización de autónomos

Las ayudas para la digitalización de autónomos pueden apoyar proyectos destinados a mejorar procesos mediante tecnología.

 

Digitalizar vuestra actividad puede implicar incorporar software de gestión, automatizar tareas, mejorar la gestión de datos, implantar herramientas de comercio electrónico o adoptar nuevas soluciones digitales.

 

Este tipo de programas suele estar sujeto a convocatorias, plazos y requisitos concretos.

 

Por eso conviene revisar siempre la situación vigente y no basarse únicamente en información antigua encontrada en internet.

 

  1. Ayudas para la contratación

Las ayudas a la contratación pueden ser relevantes cuando vuestro negocio necesita incorporar personal para asumir más trabajo o desarrollar nuevos proyectos.

 

Existen distintos mecanismos públicos relacionados con el empleo, como subvenciones, incentivos y bonificaciones.

 

Las condiciones pueden depender del tipo de contrato, del perfil de la persona contratada o de la convocatoria correspondiente.

 

Conviene diferenciar las subvenciones directas de las bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, ya que no funcionan de la misma manera.

 

  1. Ayudas para modernización y eficiencia energética

También pueden existir programas dirigidos a modernizar instalaciones, reducir el consumo energético o incorporar tecnologías más eficientes.

 

Estas líneas pueden resultar especialmente interesantes cuando ya tenéis prevista una inversión para mejorar vuestra actividad.

 

La subvención no debería ser el motivo para realizar una actuación que no necesitáis.

 

Lo recomendable es detectar primero una necesidad real del negocio y comprobar después si existe alguna convocatoria que pueda facilitar esa inversión.

 

  1. Ayudas relacionadas con el inicio y el autoempleo

También existen programas relacionados con el inicio de actividad, el autoempleo y determinados perfiles de nuevos trabajadores autónomos.

 

Sin embargo, este tipo de ayudas tiene particularidades propias relacionadas con fechas de alta, situación laboral anterior, edad o permanencia en la actividad.

 

Por eso las trataremos de forma específica dentro de la guía sobre ayudas para nuevos autónomos, evitando mezclar ambas intenciones de búsqueda.

 

 

Las ayudas para autónomos dependen también del territorio

 

Uno de los motivos por los que puede resultar complicado encontrar información clara es que muchas subvenciones para autónomos dependen del lugar donde desarrolláis vuestra actividad.

 

Podéis encontrar programas de diferentes ámbitos:

  1. Estatales.
  2. Autonómicos.
  3. Provinciales.
  4. Municipales.
  5. Financiados mediante fondos europeos.

 

Dos autónomos con actividades similares pueden encontrar oportunidades diferentes si trabajan en comunidades autónomas distintas.

 

Por eso, saber dónde se desarrolla la actividad es uno de los primeros datos que debéis tener claros antes de iniciar la búsqueda.

 

 

¿Qué requisitos suelen pedir las ayudas para autónomos?

 

Los requisitos de las ayudas para autónomos dependen de cada convocatoria y de sus bases reguladoras.

 

Antes de preparar una solicitud, conviene comprobar:

  1. Quién puede ser beneficiario. Algunas líneas están abiertas a autónomos en general y otras se limitan a determinados sectores o perfiles.
  2. Antigüedad de la actividad. Puede exigirse un periodo mínimo o máximo desde el alta.
  3. Ubicación. La actividad o inversión puede tener que desarrollarse en un territorio concreto.
  4. Situación con la Administración. Es habitual que se exija estar al corriente de las obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.
  5. Tipo de gasto o proyecto. No todos los costes de vuestra actividad tienen la consideración de gastos subvencionables.
  6. Fechas de ejecución. Los plazos de solicitud y las fechas en las que realizáis la inversión pueden ser determinantes.

 

Comprobar estos puntos al principio evita dedicar tiempo a convocatorias que no encajan con vuestra situación.

 

 

¿Qué documentación podéis necesitar?

 

La documentación varía según la línea de ayuda, pero conviene tener organizada la información básica de vuestra actividad.

 

Dependiendo de la convocatoria, pueden solicitarse:

  1. Documentación identificativa de la persona solicitante.
  2. Acreditación del alta y de la actividad económica.
  3. Memoria o descripción del proyecto.
  4. Presupuesto de la inversión.
  5. Ofertas o presupuestos de proveedores.
  6. Documentación económica.
  7. Permisos o autorizaciones, cuando sean necesarios.
  8. Certificados o declaraciones que acrediten el cumplimiento de los requisitos.

 

No significa que tengáis que preparar todo el expediente antes de empezar a buscar.

 

Pero tener vuestra documentación ordenada facilita mucho el proceso cuando encontráis una convocatoria adecuada.

 

 

¿Cómo encontrar ayudas para autónomos sin perderos entre convocatorias?

 

Buscar simplemente “ayudas para autónomos” puede devolver una gran cantidad de información.

 

Para acotar la búsqueda, conviene definir primero algunos datos:

  1. Qué queréis hacer. Invertir, digitalizar el negocio, contratar o modernizar vuestra actividad.
  2. Dónde desarrolláis la actividad. Esto permite localizar programas territoriales.
  3. Cuándo queréis realizar el proyecto. Las fechas pueden condicionar la elegibilidad.
  4. Cuánto tenéis previsto invertir. Algunas líneas establecen presupuestos mínimos o máximos.
  5. Qué características tiene vuestra actividad. El sector, la antigüedad o el tamaño del negocio pueden cambiar las opciones disponibles.

 

Con estas respuestas, resulta mucho más sencillo descartar convocatorias que no tienen relación con vuestro proyecto.

 

 

Cuidado con las ayudas desactualizadas

 

Es habitual encontrar artículos y páginas que siguen apareciendo en Google mucho después de que una convocatoria haya terminado.

 

Por eso, antes de tomar una decisión, debéis comprobar:

  1. La fecha de publicación.
  2. El organismo convocante.
  3. El plazo de solicitud.
  4. Las bases reguladoras.
  5. Las posibles modificaciones posteriores.
  6. El estado actual de la convocatoria.

 

Una ayuda disponible el año pasado puede haber finalizado, cambiado sus requisitos o haber sido sustituida por otro programa.

 

En materia de subvenciones, la fecha de la información es tan importante como su contenido.

 

 

No necesitáis solicitar todas las ayudas que encontréis

 

Una subvención puede resultar atractiva por su cuantía, pero eso no significa que sea adecuada para vuestro negocio.

 

Preparar una solicitud también requiere tiempo, documentación y cumplir determinadas obligaciones.

 

Por eso tiene más sentido seleccionar bien las oportunidades que intentar participar en todas.

 

Una buena ayuda es aquella que encaja con una inversión o un proyecto que ya tiene sentido para vuestra actividad.

 

Si para acceder a ella tenéis que modificar completamente vuestros planes, probablemente no sea la convocatoria adecuada.

 

 

Empezad por lo que queréis conseguir como autónomos

 

Las ayudas pueden facilitar inversiones, contratación, digitalización o mejoras en vuestra actividad.

 

Pero la subvención debería ser una herramienta para avanzar hacia un objetivo que ya habéis definido, no el objetivo en sí mismo.

 

Antes de buscar convocatorias, pensad qué necesitáis, cuándo queréis hacerlo y qué inversión tenéis prevista.

 

A partir de ahí será mucho más fácil identificar qué ayudas para autónomos merece la pena estudiar.

 

En La Fábrica de Subvenciones podemos revisar vuestra situación e identificar líneas de financiación que puedan tener sentido para el proyecto que queréis desarrollar.

 

Contadnos qué necesitáis hacer en vuestro negocio y revisamos qué opciones pueden encajar con vuestro proyecto.