Poner en marcha una startup suele exigir recursos antes de alcanzar una fase estable de crecimiento. Desarrollar tecnología, contratar equipo, validar un producto o realizar nuevas inversiones puede requerir una capacidad financiera importante.

 

Las subvenciones para startups pueden facilitar algunos de estos proyectos y reducir parte del esfuerzo económico necesario para ejecutarlos.

 

Sin embargo, no existe una única ayuda pública aplicable a cualquier empresa de reciente creación.

 

Las posibilidades dependen de vuestra actividad, la antigüedad de la empresa, el territorio, el tipo de proyecto, la inversión prevista y los requisitos establecidos en cada convocatoria.

 

Por eso, antes de buscar financiación pública, conviene tener claro qué queréis desarrollar y para qué necesitáis los recursos.

 

 

¿Existen subvenciones específicas para startups en España?

 

Sí pueden existir ayudas para startups en España, aunque no todas las convocatorias utilizan expresamente el término “startup”.

 

Una empresa joven puede encontrar oportunidades dentro de programas relacionados con:

 

  1. Innovación e I+D+i.
  2. Desarrollo tecnológico.
  3. Digitalización.
  4. Inversión empresarial.
  5. Contratación.
  6. Crecimiento y escalabilidad.
  7. Internacionalización.
  8. Sostenibilidad.
  9. Emprendimiento y creación de empresas.

 

Por eso, limitar la búsqueda únicamente a convocatorias que incluyan la palabra “startup” puede hacer que paséis por alto otras alternativas.

 

Lo importante es cruzar las características de vuestra empresa con el proyecto que queréis financiar.

 

 

¿Qué startups pueden solicitar una subvención?

 

Cada convocatoria establece sus propios beneficiarios.

 

Algunas pueden dirigirse a empresas de reciente creación, mientras que otras admiten pymes con independencia de su antigüedad siempre que cumplan las condiciones del programa.

 

Antes de preparar una solicitud, debéis comprobar cuestiones como:

 

  1. Forma jurídica. Algunas ayudas están reservadas a sociedades o determinados tipos de empresa.
  2. Antigüedad. Puede establecerse una fecha máxima o mínima de constitución.
  3. Tamaño. La convocatoria puede limitarse a microempresas, pequeñas empresas o pymes.
  4. Actividad económica. Determinados sectores pueden estar incluidos o excluidos.
  5. Ubicación. La empresa o el proyecto pueden tener que desarrollarse en un territorio concreto.
  6. Situación económica. Algunas líneas establecen requisitos relacionados con la capacidad financiera del beneficiario.
  7. Situación administrativa. Puede exigirse estar al corriente de las obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.

 

Que vuestra empresa sea nueva no significa automáticamente que pueda acceder a cualquier programa dirigido al emprendimiento.

 

Las bases reguladoras determinan quién puede ser beneficiario y bajo qué condiciones.

 

 

Tipos de ayudas y subvenciones para startups

 

Las subvenciones para startups pueden responder a necesidades muy diferentes. Por eso resulta más práctico organizarlas según el proyecto que queréis desarrollar.

 

  1. Ayudas para innovación e I+D+i

Si vuestra startup está desarrollando una nueva tecnología, producto, proceso o servicio, las líneas relacionadas con innovación e I+D+i pueden ser especialmente relevantes.

 

En este tipo de programas suele valorarse el contenido técnico del proyecto.

 

Podéis tener que explicar qué queréis desarrollar, qué grado de innovación aporta, qué recursos necesitáis y qué resultados esperáis obtener.

 

No basta con presentar una empresa como innovadora. El proyecto debe responder a los criterios concretos establecidos por la convocatoria.

 

  1. Ayudas para desarrollo tecnológico

Una startup tecnológica puede necesitar recursos para avanzar desde una primera solución hasta un producto más desarrollado.

 

Dependiendo de la línea disponible, pueden existir oportunidades relacionadas con desarrollo tecnológico, pruebas, prototipos, implantación de soluciones o mejora de productos y procesos.

 

Aquí resulta especialmente importante delimitar bien el proyecto.

 

Cuanto más claro esté qué vais a desarrollar, cuánto costará y qué resultados esperáis conseguir, más sencillo será valorar qué instrumentos pueden encajar.

 

  1. Subvenciones para inversión

Las subvenciones para nuevas empresas también pueden estar relacionadas con inversiones necesarias para desarrollar la actividad.

 

Según la convocatoria, podrían contemplarse actuaciones vinculadas con:

 

  1. Maquinaria.
  2. Equipamiento.
  3. Instalaciones.
  4. Tecnología.
  5. Determinados activos productivos.
  6. Modernización de procesos.

 

No todas las compras realizadas por una startup serán automáticamente subvencionables.

 

Debéis comprobar qué gastos admite el programa y cuándo pueden realizarse.

 

  1. Ayudas para digitalización

Una empresa nueva puede necesitar herramientas digitales desde sus primeras etapas, pero también puede desarrollar proyectos de transformación más avanzados conforme crece.

 

Software de gestión, automatización, tratamiento de datos o incorporación de nuevas tecnologías pueden formar parte de determinadas convocatorias.

 

El objetivo no debería ser digitalizar porque exista una subvención.

 

Primero identificad qué proceso necesitáis mejorar y después comprobad si existen ayudas que puedan financiar esa actuación.

 

  1. Ayudas para contratación y crecimiento del equipo

El crecimiento de una startup suele venir acompañado de nuevas necesidades de personal.

 

Dependiendo del territorio y del perfil de las personas contratadas, pueden existir subvenciones, incentivos o bonificaciones vinculados a la creación de empleo.

 

Conviene diferenciar entre una subvención directa y una bonificación en las cotizaciones a la Seguridad Social, porque funcionan de manera diferente.

 

También debéis comprobar las condiciones de mantenimiento de la contratación que establezca cada programa.

 

  1. Ayudas para internacionalización

Cuando una startup empieza a buscar clientes, socios o mercados fuera de España, pueden aparecer necesidades relacionadas con internacionalización.

 

Determinados programas pueden apoyar actuaciones vinculadas con expansión exterior, promoción, prospección de mercados o desarrollo comercial internacional.

 

En esta fase, la financiación pública puede complementar una estrategia de crecimiento que ya esté definida.

 

La internacionalización debería responder a un objetivo real de la empresa y no únicamente a la existencia de una convocatoria.

 

 

¿Qué gastos pueden ser subvencionables para una startup?

 

Los gastos subvencionables cambian considerablemente entre programas.

 

Una convocatoria de innovación no financiará necesariamente los mismos conceptos que una destinada a inversión, contratación o digitalización.

 

Dependiendo de la línea, pueden contemplarse determinados gastos relacionados con:

 

  1. Personal vinculado al proyecto.
  2. Equipamiento.
  3. Maquinaria.
  4. Software y tecnología.
  5. Servicios técnicos especializados.
  6. Desarrollo de determinadas actuaciones.
  7. Instalaciones.
  8. Otros costes directamente relacionados con el proyecto.

 

Esta lista no significa que todos estos conceptos sean admitidos en cualquier subvención.

 

La documentación oficial de cada convocatoria debe indicar exactamente qué gastos son elegibles, qué límites existen y durante qué periodo pueden realizarse.

 

 

¿Puede una startup recibir financiación si todavía no tiene beneficios?

 

El hecho de que una empresa sea joven o todavía esté consolidando su modelo de negocio no determina por sí solo si puede recibir una subvención.

 

Cada programa utiliza sus propios criterios.

 

Lo que sí puede ser relevante es demostrar que la empresa tiene capacidad para ejecutar el proyecto y asumir la parte de la inversión que no esté cubierta por la ayuda.

 

Una subvención no siempre financia el 100 % del proyecto.

 

Por eso, antes de solicitarla, debéis conocer:

 

  1. El presupuesto total.
  2. El porcentaje máximo subvencionable.
  3. La aportación que tendrá que realizar la empresa.
  4. El momento en el que se abonará la ayuda.
  5. Los recursos necesarios para ejecutar el proyecto mientras tanto.

 

La subvención forma parte de la estructura financiera del proyecto, pero no debería ser su única base.

 

 

¿Hay que realizar la inversión antes de cobrar la subvención?

 

Depende del programa.

 

Algunas convocatorias pueden contemplar anticipos o fórmulas específicas de pago. En otras, la empresa tendrá que ejecutar determinados gastos antes de recibir la ayuda correspondiente.

 

Esto significa que una startup puede necesitar tesorería suficiente para financiar temporalmente el proyecto.

 

Imaginad que tenéis aprobada una ayuda que cubre una parte de una inversión tecnológica.

 

Si el pago se realiza después de ejecutar y justificar el proyecto, tendréis que disponer previamente de los recursos necesarios para asumir esos gastos.

 

Por eso conviene estudiar tanto la cuantía de la subvención como su calendario de ejecución, justificación y pago.

 

 

¿Qué debéis revisar antes de solicitar subvenciones para startups?

 

Antes de preparar el expediente de una subvención para startups, realizad una primera comprobación de elegibilidad.

 

Revisad:

 

  1. Quién puede solicitarla. Comprobad forma jurídica, antigüedad y tamaño de empresa.
  2. Qué proyecto financia. Confirmad que vuestra actuación responde al objetivo del programa.
  3. Qué gastos son subvencionables. Comparad vuestro presupuesto con los conceptos admitidos.
  4. Cuándo puede comenzar el proyecto. Algunos gastos realizados antes de la fecha permitida pueden quedar excluidos.
  5. Qué inversión mínima se exige.
  6. Qué porcentaje puede cubrir la ayuda.
  7. Cuánta financiación deberá aportar la empresa.
  8. Qué documentación técnica y económica tendréis que presentar.
  9. Qué obligaciones asumiréis después de la concesión.
  10. Cómo y cuándo deberá justificarse el proyecto.

 

Si vuestra empresa o proyecto no cumple alguno de los requisitos esenciales, probablemente no tenga sentido dedicar recursos a preparar esa solicitud.

 

 

¿Qué documentación puede necesitar una startup?

 

La documentación dependerá de cada convocatoria y de la complejidad del proyecto.

 

Sin embargo, conviene tener organizada una base mínima que permita analizar diferentes oportunidades.

 

Puede incluir:

 

  1. Datos de la empresa.
  2. Fecha de constitución.
  3. Información sobre los socios o promotores cuando sea necesaria.
  4. Descripción de la actividad.
  5. Memoria del proyecto.
  6. Presupuesto.
  7. Ofertas o presupuestos de proveedores.
  8. Previsiones económicas.
  9. Información sobre financiación propia.
  10. Objetivos y resultados esperados.
  11. Calendario de ejecución.

En proyectos tecnológicos o de innovación, la memoria puede adquirir un peso especialmente importante.

 

No solo tiene que explicar qué queréis comprar, sino qué vais a desarrollar, por qué es necesario y qué resultado esperáis conseguir.

 

 

Subvención, préstamo o financiación: no todas las ayudas funcionan igual

 

Cuando una startup busca financiación pública puede encontrarse con instrumentos diferentes.

 

No todos funcionan como una subvención a fondo perdido.

 

Podéis encontrar:

 

  1. Subvenciones no reembolsables.
  2. Préstamos.
  3. Financiación parcialmente reembolsable.
  4. Préstamos participativos.
  5. Bonificaciones o incentivos.
  6. Otros instrumentos públicos de financiación empresarial.

 

Cada alternativa tiene condiciones financieras distintas.

 

Por eso conviene analizar el instrumento y no únicamente la cuantía que ofrece.

 

Una solución que exige devolución puede seguir siendo interesante si sus condiciones encajan con vuestro proyecto y vuestra capacidad financiera.

 

 

¿Dónde buscar subvenciones para startups en España?

 

Las subvenciones para startups en España pueden proceder de diferentes Administraciones y organismos.

 

Podéis encontrar programas en:

 

  1. Organismos estatales.
  2. Comunidades autónomas.
  3. Entidades provinciales y locales.
  4. Organismos públicos relacionados con innovación y financiación empresarial.
  5. Programas destinados a digitalización.
  6. Convocatorias para I+D+i.
  7. Programas de internacionalización.
  8. Iniciativas financiadas con fondos europeos.

 

No todas estas fuentes serán relevantes para vuestro proyecto.

 

Una startup tecnológica en fase de desarrollo puede necesitar buscar en lugares diferentes a una nueva empresa que pretende financiar maquinaria o abrir una instalación productiva.

 

Por eso conviene empezar por el proyecto y después identificar qué organismos gestionan líneas relacionadas con esa necesidad.

 

¿Cómo saber qué subvención encaja con vuestra startup?

 

Buscar “subvenciones para startups” puede devolver muchas convocatorias, noticias y programas antiguos.

 

Antes de estudiar cada resultado en profundidad, definid vuestra situación.

 

Podéis empezar respondiendo estas preguntas:

 

  1. ¿Qué está desarrollando vuestra startup?
  2. ¿En qué fase se encuentra la empresa?
  3. ¿Qué proyecto necesitáis financiar?
  4. ¿Cuánto tenéis previsto invertir?
  5. ¿Dónde se desarrollará la actuación?
  6. ¿Cuándo queréis empezar?
  7. ¿Qué recursos propios podéis aportar?
  8. ¿Qué resultado esperáis obtener con la inversión?

 

Con estas respuestas resulta mucho más sencillo filtrar las oportunidades.

 

El objetivo no es encontrar la subvención con la cuantía más alta, sino aquella que realmente pueda acompañar el proyecto que vuestra empresa necesita ejecutar.

 

Errores frecuentes al buscar financiación pública para una startup

 

Buscar financiación mientras intentáis hacer crecer una empresa puede llevar a tomar decisiones demasiado deprisa.

 

Hay varios errores que conviene evitar.

 

  1. Buscar únicamente convocatorias que incluyan la palabra “startup”

Podéis dejar fuera programas de innovación, inversión o digitalización a los que vuestra empresa también podría acceder.

 

  1. Empezar por la cantidad de dinero

La cuantía máxima tiene poca importancia si vuestro proyecto no cumple los criterios de elegibilidad.

 

  1. Realizar gastos antes de comprobar las fechas

Determinadas inversiones pueden quedar fuera si se realizan antes del periodo admitido.

 

  1. Depender completamente de la subvención

La empresa puede necesitar recursos propios para ejecutar una parte del proyecto o financiarlo hasta recibir el pago.

 

  1. Subestimar la justificación

Conseguir la concesión no termina el proceso.

 

Después tendréis que acreditar que el proyecto se ha ejecutado correctamente y conforme a las condiciones aprobadas.

 

 

Una subvención debe financiar el crecimiento, no definirlo

 

La financiación pública puede facilitar proyectos que, de otra manera, exigirían un esfuerzo económico mayor.

 

Pero vuestra startup no debería cambiar de dirección únicamente para encajar en una convocatoria.

 

Primero definid qué necesitáis desarrollar: mejorar el producto, contratar, invertir en tecnología, avanzar en un proyecto de I+D+i o entrar en nuevos mercados.

 

Después podéis analizar qué instrumentos públicos pueden complementar esa estrategia.

 

Así, la financiación se convierte en una herramienta para ejecutar vuestro plan de crecimiento y no en el motivo que determina qué debe hacer la empresa.

 

 

Analizad vuestro proyecto antes de solicitar una ayuda

 

Las subvenciones para startups pueden facilitar inversiones, innovación, contratación o proyectos de crecimiento, pero cada convocatoria responde a unos objetivos y requisitos concretos.

 

Por eso conviene estudiar conjuntamente vuestra empresa, el proyecto, el presupuesto y los plazos antes de elegir una línea de financiación.

 

En La Fábrica de Subvenciones podemos analizar vuestro proyecto e identificar qué programas de financiación pública pueden encajar con las necesidades de vuestra startup.

 

Contadnos qué queréis financiar y solicitad un estudio de vuestro proyecto para revisar qué opciones merece la pena valorar.